Este verano he pasado unos días en la playa, y me daba pena dejar a mi perrita encerrada en el apartamento, y más sabiendo lo que le gusta correr y hacer hoyos en la arena.
Entiendo la prohibición de llevar perros a la playa, ya que ha mucha gente no le gusta tener al lado a un perro. Pero por fortuna, el Ayuntamiento de Castelló ha pensado en gente como yo, y ha mantenido este año una parte de la playa de la Rubina apta para perros. La iniciativa está dirigida tanto a los vecinos de la población que tienen animales como a aquellos que viajan con ellos.
Podéis ver un vídeo en el siguiente enlace en la Web del periódico El Mundo

